Que entre los anchos párpados brillaban,

Las lágrimas ardientes

Que a tus negras pestañas asomaban,

El gesto, el ademán, los mal seguros

Acentos, la expresión... ¡Ah! Nunca, nunca

Tan insigne modelo

De estro feliz, de inspiración divina

Mostró Casandra en los dardanios muros

Ni en las lides olímpicas Corina.

Y solo al santo fuego