Ablanda sus entrañas maternales!

¡Oh dulces prendas de su amor! Al mármol

En vano importunáis. Hará el rocío

Del venidero Abril que al campo vuelva

La verde pompa que abrasó el estío;

Mas no esperéis que el túmulo sombrío

La devorada víctima devuelva,

Ni a sus profundos huecos

Otra respuesta oír que sordos ecos.

En él de bronce y oro,