Al solitario cazador espanta.

Mas ¿qué en ti busca mi anhelante vista

Con inquieto afanar? ¿Por qué no miro

Alrededor de tu caverna inmensa

Las palmas ¡ay! las palmas deliciosas,

Que en las llanuras de mi ardiente patria

Nacen del sol a la sonrisa, y crecen,

Y al soplo de la brisa del Océano

Bajo un cielo purísimo se mecen?

Este recuerdo a mi pesar me viene...