Dulce olvido del sueño entre los brazos

Sin saludarte, y sin tornar los ojos

A tu espléndida frente.

¡Cuántos, ay, desde el seno de los mares

Al par los tornarán!... tras larga ausencia

Unos, que vuelven a su patria amada,

A sus hijos y esposa.

Otros prófugos, pobres, perseguidos,

Que asilo buscan, cual busqué, lejano,

Y a quienes que lo hallaron tu luz dice,