Que pase la estación adusta y fea,

En pereza febril adormecidos

Y en las propias memorias embebidos.

En vano a los placeres avarientos

Nos lanzamos do quier, y orgías sonoras

Estremecen los ricos aposentos

Y fantásticas danzas tentadoras;

Porque antes y después caminan lentos

Los turbios días y las lentas horas,

Sin que alguna ilusión de breve instante