Era dulce mi pena y mi tristeza;

Tal vez moraba una ilusión detrás:

Mas la ilusión voló con su pureza,

Mis ojos ¡ay! no la verán jamás.

Hoy vuelvo a ti, cual pobre viajero

Vuelve al hogar que niño le acogió;

Pero mis glorias recobrar no espero,

Solo a buscar la huesa vengo yo.

Vengo a buscar mi huesa solitaria

Para dormir tranquilo junto a ti,