Múltiple se repite en mis memorias,

Como en lágrimas mil única estrella...

Que quedan en el alma las historias

De dolor o placer, y allí se hacinan,

Del fundido metal muertas escorias.

Y, aunque ya no calientan ni iluminan,

Si al soplo de un suspiro se estremecen,

¡Aún consuelan el alma!... ¡o la asesinan!

Cuando al partir del sol las sombras crecen,

Y, entre sombras y sol, tibios instantes