Del torpe amor, disipador cansado

Del tiempo, que al pasar solo me deja

El disgusto de haberlo malgastado;

Si el hondo afán con que de mí se queja

Todo mi ser, me tiene desvelado,

¿Por qué no es antes noble impedimento

Lo que es después atroz remordimiento?

¡Valor! y que resulte de mi daño

Fecundo el bien: que de la edad perdida

Brote la clara luz del desengaño