de este viento de escándalo que zumba,

de este fétido hedor que se respira,

de esta España moral que se derrumba;

V

De la viva y creciente incertidumbre

que en lucha estéril nuestra fuerza agota;

del huracán de sangre que alborota

el mar de la revuelta muchedumbre;

de la insaciable y honda podredumbre

que el rostro y la conciencia nos azota;