749. Primum quod motus, exemplo rebus Inani...

Primeramente, porque reconocen el movimiento y no comprenden el vacío; creen que existen cuerpos suaves aislados entre sí, tales como el aire, el sol, el fuego, las tierras, los animales, los frutos, y no admiten intersticios ó vacíos en la masa de esos cuerpos.

753. Deinde quod omnino finem non esse secandis...

En segundo lugar, porque entienden que es indefinida la división de los cuerpos y aun de las partes de éstos y no se explican la existencia de un mínimo indivisible; pero como nuestros sentidos nos dan testimonio de un último grado en las cosas, el cual es un mínimo no susceptible de fraccionamiento, creo que has de considerar que cuanto existe se compone de partes muy pequeñas pero indivisibles aunque escapen á la percepción de nuestros órganos terminales.

760. Huc accedit item, quod jam primordia rerum...

Añaden, además, que los elementos primordiales de las cosas son blandos; pero la cualidad de la blandura nos parece propia de lo que nace y muere, y si todo estuviera sujeto á esas alteraciones, la Naturaleza habría ya aniquilado muchas veces el mundo y aun éste habría vuelto á nacer de nada, aserciones que ya habrás visto cuán distantes de la verdad se hallan.

766. Deinde inimica modis multis sunt, atque venena.

Además, debe considerarse que aquellos supuestos principios de los seres son enemigos entre sí; como venenos los unos para los otros, se combaten de muchos modos, se aniquilan, se disipan, y por su acción mutua desaparecen como el rayo, el viento y la lluvia en deshecha tempestad.

770. Denique quatuor ex rebus si cuncta creantur...

Últimamente: si todas las cosas fuesen formadas de aquellos cuatro cuerpos considerados como elementos y todas en ellos se resolviesen, ¿qué razón tendríamos para afirmar que son el principio de todos los seres y no de ellos resultado, ya que alternativamente se confunden, se disgregan y mudan su naturaleza? Si por lo contrario piensas que el aire, el agua, la tierra y el fuego no se confunden ni mudan de esencia, no podrás comprender que de su combinación resulte ningún vegetal ni animal, porque en esa conjunción se haría ostensible la propiedad inherente á cada substancia y se hallarían mezclados la tierra con los aires y las aguas con el fuego. Pero es lo cierto que todos los seres deberán tener determinadas propiedades no reveladas en los componentes, para evitar que prepondere ninguno, sino que, por lo contrario, cada cuerpo tenga un carácter propio.