¿No comprendes, como poco antes ya te he dicho, la importancia que tienen las combinaciones de que son los elementos susceptibles, según la diferente posición y cantidad en que intervengan, y los distintos movimientos que engendren ó que reciban? ¿No sucede con esos fenómenos lo mismo que con las palabras lignis é ignis latinas, compuestas cuasi de las mismas letras aunque representan ideas muy diferentes?

922. Denique jam quæcumque in rebus cernis apertis...

En fin, si juzgas que no se puede explicar la causa de los fenómenos sin atribuir á los elementos que los producen iguales propiedades, necesario es conceder que se ríen como nosotros y que se bañan de amargas lágrimas.

928. Nunc age, quod superest, cognosce, et clarius audi...

Ahora, escucha y oye verdades que voy á descubrirte, y que, si no me engaño, son de exposición difícil, pero que exploraré estimulado por el premio de la gloria é impulsado por suave amor que me inspiran las Musas; animado por este sentimiento, me elevaré á las cimas del Parnaso y recorreré campos, hasta ahora no hollados por ninguna planta; iré á beber grato licor de fuentes vírgenes y me apresuraré á coger desconocidas flores con las que tejeré para mi cabeza corona insigne mejor que todas las que hasta hoy las Musas han concedido: primeramente porque enseño altas verdades é intento romper la dura esclavitud con que las religiones han abatido los ánimos, y además, porque suavizaré un estudio árido con las gracias de la poesía que convierte en agradable un asunto obscuro; así obraré conforme á razón. De igual modo que los médicos al propinar á los niños amarga medicina, untan de sabrosa miel los bordes de la copa en que la administran á fin de que inexpertos y atraídos por la dulzura que paladean sus labios, sin recelo beban el licor amargo y deban la vida á traición agradable, así yo ahora que he de explicar asuntos ásperos y desabridos para los que no están acostumbrados á ellos y fastidiosos para el vulgo, quiero exponerte mi doctrina en el ameno lenguaje de las Piéredes y con acentos de dulce harmonía, para que al buscar recreo en la lectura de mis versos, adquieras conocimiento de las leyes de la vida y del orden universal.

958. Sed quoniam docui, solidissima materiai...

Ya he dicho que los elementos de la materia son siempre sólidos y se mueven en toda eternidad sin que la destrucción los alcance; pero ahora deberemos de inquirir si las concreciones corpóreas tendrán fin ó no lo tendrán, y si el espacio indefinido, en que incesantemente se mueven los principios eternos, está encerrado en límites y es susceptible de medición en algún sentido.

965. Omne quod est igitur nulla regione viarum...

El Universo es infinito; de lo contrario tendría extremos: pero no pueden concebirse límites sino por quien está fuera de ellos mismos y puede llevar su consideración más allá de los puntos en que termina lo limitado. Creeríamos que el Universo tiene límites, cuando pudiéramos señalar sus extremos; pero el mundo no puede tener esas fronteras, porque en cualquiera parte de él que ocupáramos habríamos de ver que teníamos por delante para contemplar espacios infinitos.

975. Præterea si jam finitum constituatur...