Sin duda, en estos mismos versos que lees encontrarás muchas letras que son comunes á numerosas palabras y vocablos que son idénticos, pero que en diferentes casos desempeñan distinto oficio: hay verdaderamente en estas líneas muchas letras iguales, sílabas idénticas, versos que contienen unas mismas determinadas palabras, pero á pesar de todo hay diferencia en las dicciones y en los períodos, porque sus elementos no están igualmente combinados. De igual modo, aunque varios cuerpos de la Naturaleza tengan elementos comunes no serán iguales si tienen distinta composición; así también la raza humana, las frutas y los gallardos arbustos se diferencian notablemente aunque tengan elementos comunes.

709. Nec tamen omnimodis connecti posse putandum est...

Pero no ha de pensarse que los elementos de la materia se puedan ligar indiferentemente: si ocurriera así, el mundo se compondría de innumerables monstruos; habría seres mitad hombres y mitad fieras; del cuerpo de algunos animales brotarían especies vegetales; juntos se verían productos de la tierra y del mar, y se encontrarían Quimeras[27] que arrojarían de su negra boca horrible fuego para devorar al mundo. Pero es patente que nada ocurre parecido á las suposiciones citadas, y debemos afirmar, por tanto, que todos los seres se forman de elementos fijos é invariables para cada especie, y con regularidad se conservan y se propagan.

[27] Una montaña volcánica de Licia, llamada Quimera, en la cual habitaban fieras de distinta especie, sirvió á los poetas para inventar las Quimeras, horribles monstruos que vomitaban fuego.

719. Scilicet id certa fieri ratione necesse est.

Este orden permanece siempre igual; los alimentos dan á todos los animales substancias que, esparcidas por todo el cuerpo de aquéllos, contribuyen al sostenimiento de su vida y al movimiento engendrador de sus acciones vitales; pero todo lo que el animal ingiere y no sirve para que se le asimile mediante las funciones de nutrición, la Naturaleza lo restituye á la tierra ó del cuerpo se escapa sin ser notado; carece de las propiedades adecuadas, y, por tanto, no participa de todas las funciones de la vida orgánica. Pero no entiendas que solamente los animales estén sujetos á las leyes indicadas; todos los seres se regulan por ellas: mas como son diferentes entre sí las cosas que la Naturaleza ha producido, necesariamente los principios que las constituyen no pueden ser iguales, no porque haya moléculas de muchas diferentes formas, sino porque se combinan en distintas proporciones.

734. Semina cum porro distent, disserre necesse est...

Como los principios difieren, necesario es que también sean varias sus propiedades de distancias, direcciones, conexión, gravedad, atracción, repulsión y movimiento: estas cualidades no solamente nos dan medios para distinguir unos animales de otros, sino también para comprender la separación que hay entre la tierra y las aguas, y entre la atmósfera y la tierra.

739. Nunc age, dicta meo dulci quæsita labore...

Medita ahora acerca de las observaciones que voy á exponerte en forma sencilla: no entiendas que son blancos los elementos de los cuerpos que tú ves blancos; lo mismo te digo respecto á los objetos que nos parecen negros ó de cualquier otro color; ningún color existe en los cuerpos de la materia, ni parecido ni diferente al que vemos en los objetos. Y si piensas que no serían perceptibles los seres privados de color, te equivocas en verdad; los ciegos de nacimiento, que nunca han logrado percibir la luz del Sol, por el tacto conocen los cuerpos cuyo color nunca han podido apreciar; mediante este ejemplo, fácil nos será comprender la existencia de cuerpos sin color. Nosotros mismos en las tinieblas palpamos como ciegos los objetos, y adquirimos representación de ellos, aunque no distingamos su color.