4 Y perdónanos nuestros pecados, porque tambien nosotros perdonamos á todos
los que nos deben. Y no nos metas en tentacion, mas líbranos del malo.
5 Díjoles tambien: ¿Quien de vosotros tendrá un amigo, é irá á él á media
noche, y le dirá: Amigo, préstame tres panes:
6 Porque un amigo mio ha venido á mí de camino, y no tengo qué ponerle
delante?
7 Y [si] él de dentro respondiendo, dijere: No me seas molesto; la puerta está ya cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y darte:
8 Os digo, que aunque no se levante á darle por ser su amigo, cierto por su
importunidad se levantará, y le dará todo lo que habrá menester.
9 Y yo os digo: Pedid, y se os dará: buscad, y hallaréis; tocad, y os será
abierto.
10 Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca halla; y al que toca,
se abre.
11 ¿Y cuál padre de vosotros, si su hijo le pidiere pan, le dará una piedra?
ó, si pescado, ¿en lugar de pescado le dará una serpiente?
12 O, si [le] pidiere un huevo, ¿le dará un escorpion?
13 Pues si vosotros, siendo malos, sabeis dar buenas dádivas á vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo á los que lo pidieren de él?