14 Y estaba él lanzando un demonio el cual era mudo: y aconteció que salido
fuera el demonio, el mudo habló, y las gentes se maravillaron.
15 Y algunos de ellos decian: En Beelzebul, príncipe de los demonios, echa
fuera los demonios.
16 Y otros, tentando, pedian de el señal del cielo.
17 Mas él, conociendo los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo es asolado, y una casa [dividida] contra sí misma, cae.
18 Y si tambien Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo estará en pié
su reino? porque decís, que en Beelzebul echo yo fuera los demonios.
19 Pues si yo echo fuera los demonios en Beelzebul, ¿vuestros hijos en quién
los echan fuera? por tanto ellos serán vuestros jueces.
20 Mas si en el dedo de Dios echo fuera los demonios, cierto el reino de
Dios ha llegado á vosotros.
21 Cuando el fuerte armada guarda su atrio, en paz está lo que posee.
22 Mas si sobreviniendo [otro] más fuerte que él, le venciere, le toma todas
sus armas en que confiaba, y reparte sus despojos.
23 El que no es conmigo, contra mí es, y el que conmigo no recoge,
desparrama.