44 ¡Ay de vosotros! que sois como sepulcros que no se ven, y los hombres que
andan encima no [lo] saben.
45 Y respondiendo uno de los doctores de la ley, le dice: Maestro, cuando
dices esto, tambien nos afrentas á nosotros.
46 Y el dijo: ¡Ay de vosotros tambien, doctores de la ley! que cargais los hombres con cargas que no pueden llevar; mas vosotros ni aun con un dedo tocais las cargas.
47 ¡Ay de vosotros! que edificais los sepulcros de los profetas, y los
mataron vuestros padres.
48 De cierto dais testimonio que consentís en los hechos de vuestros padres:
porque á la verdad ellos los mataron, mas vosotros edificais sus sepulcros.
49 Por tanto la sabiduría de Dios tambien dijo: Enviaré á ellos profetas, y
apóstoles, y de ellos [á unos] matarán, y [á otros] perseguirán;
50 Para que de esta generacion sea demandada la sangre de todos los
profetas, que ha sido derramada desde la fundacion del mundo;
51 Desde la sangre de Abel, hasta la sangre de Zacarías, que murió entre el
altar y el templo: así os digo, será demandada de esta generacion.
52 ¡Ay de vosotros, doctores de la ley! que habeis quitado la llave de la
ciencia: vosotros mismos no entrasteis, y á los que entraban impedisteis.
53 Y diciéndoles estas cosas, los escribas y los Fariséos comenzaron á
apretar[lo] en gran manera, y á provocarle á que hablase de muchas cosas;