27 Y él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha muerto el becerro
grueso, por haberle recibido salvo.
28 Entónces [él] se enojó, y no queria entrar. Salió por tanto su padre, y
le rogaba [que entrase.]
29 Mas él respondiendo, dijo al padre: Hé aquí, tantos años [há que] te sirvo, no habiendo traspasado jamás tu mandamiento, y nunca me has dado un cabrito para gozarme con mis amigos.
30 Mas cuando vino este tu hijo, que ha consumido tu hacienda con rameras
has matado para él el becerro grueso.
31 El entónces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas
son tuyas.
32 Mas era menester hacer fiesta y holgar[nos,] porque este tu hermano
muerto era, y ha revivido; habíase perdido, y es hallado.
CAPITULO 16.
1 Y DIJO tambien á sus discípulos; Habia un hombre rico, el cual tenia un
mayordomo; y este fué acusado delante de él como disipador de sus bienes.
2 Y lo llamó, y le dijo: ¿Qué [es] esto [que] oigo de tí? da cuenta de tu
mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo.
3 Entónces el mayordomo dijo dentro de sí: ¿Qué haré? que mi señor me quita
la mayordomía. Cavar, no puedo, mendigar, tengo vergüenza.