7 Y tomándole por la mano derecha, le levantó: y luego fueron afirmados sus
piés y tobillos;
8 Y saltando, se puso en pié, y anduvo, y entró con ellos en el templo,
andando, y saltando, y alabando á Dios.
9 Y todo el pueblo le vió andar, y alabar á Dios.
10 Y conocian que él era el que se sentaba á la limosna á la puerta del templo la Hermosa: y fueron llenos de asombro y de espanto por lo que le habia acontecido.
11 Y teniendo á Pedro y á Juan el cojo que habia sanado, todo el pueblo concurrió á ellos al pórtico que se llama de Salomon, atónitos.
12 Y viendo [esto] Pedro, respondió al pueblo: Varones Israelitas, ¿por qué os maravillais de esto? ó ¿por qué poneis los ojos en nosotros como si con nuestra virtud ó piedad hubiésemos hecho andar á este?
13 El Dios de Abraham, y de Isaac, y de Jacob, el Dios de nuestros padres ha glorificado á su Hijo Jesus; al cual vosotros entregasteis, y negasteis delante de Pilato, juzgando el que habia de ser suelto.
14 Mas vosotros al Santo y al Justo negasteis, y pedisteis que se os diese
un homicida;
15 Y matasteis al Autor de la vida: al cual Dios ha resucitado de los
muertos, de lo que nosotros somos testigos.
16 Y en la fé de su nombre, á este que vosotros veis y conoceis ha confirmado su nombre: y la fe que por él es, ha dado á este esta completa sanidad en presencia de todos vosotros.