42 Y todos los dias, en el templo. y por las casas, no cesaban de enseñar y
predicar á Jesu-Cristo.
CAPITULO 6.
1 EN aquellos dias, creciendo el número de los discípulos, hubo murmuracion de los Griegos contra los Hebréos; de que sus viudas eran menospreciadas en el ministerio cotidiano.
2 Así que los doce convocaron la multitud de los discípulos, y dijeron: No
es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, y sirvamos á las mesas.
3 Buscad pues, hermanos, siete varones de vosotros de buen testimonio,
llenos de Espíritu Santo y de sabiduría, los cuales pongamos en esta obra.
4 Y nosotros persistirémos en la oracion y en el ministerio de la palabra.
5 Y plugo el parecer á toda la multitud; y eligieron á Esteban, varon lleno de fé y de Espíritu Santo, y á Felipe, y á Procoro, y á Nicanor y á Timon, y á Parmenas, y á Nicolás, prosélito de Antioquía.
6 A estos presentaron delante de los apóstoles, los cuales orando les pusieron las manos encima.
7 Y crecia la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba mucho en Jerusalem: tambien una gran multitud de los sacerdotes obedecia á la fé.
8 Empero Esteban, lleno de gracia y de potencia, hacia prodigios y milagros grandes en el pueblo.