9 Levantáronse entónces unos de la sinagoga que se llama de los Libertinos, y Cirenéos, y Alejandrinos, y de los de Cilicia, y de Asia, disputando con Esteban.

10 Mas no podian resistir á la sabiduría y al espíritu con que hablaba.

11 Entónces sobornaron á unos que dijesen que le habian oido hablar palabras
blasfemas contra Moisés y Dios.

12 Y conmovieron al pueblo, y á los ancianos y á los escribas; y
arremetiendo, le arrebataron y trajeron al concilio.

13 Y pusieron testigos falsos que dijesen: Este hombre no cesa de hablar
palabras blasfemas contra este lugar santo y la ley.

14 Porque le hemos oido decir, que este Jesus de Nazaret destruirá este
lugar, y mudará las ordenanzas que nos dió Moisés.

15 Entónces todos los que estaban sentados en el concilio, puestos los ojos
en él, vieron su rostro como el rostro de un ángel.

CAPITULO 7.

1 EL príncipe de los sacerdotes dijo entónces: ¿Es esto así?

2 Y él dijo: Varones hermanos, y padres, oid: El Dios de la gloria apareció
á nuestro padre Abraham, estando en Mesopotamia, ántes que morase en Charan,