4 Y haciéndonos á la vela de allí, navegamos bajo de Cipro; porque los
vientos eran contrarios.

5 Y habiendo pasado la mar de Cilicia y Pamphylia, arribamos á Mira,
[ciudad] de Licia.

6 Y hallando allí el centurion una nave Alejandrina, que navegaba á Italia,
nos puso en ella.

7 Y navegando muchos dias despacio, y habiendo apenas llegado delante de
Gnido, no dejándonos el viento, navegamos bajo de Creta junto á Salmon.

8 Y costeándola difícilmente, llegamos á un lugar que llaman Buenos Puertos,
cerca del cual estaba la ciudad de Lasea.

9 Y pasado mucho tiempo, y siendo ya peligrosa la navegacion, porque ya era
pasado el ayuno. Pablo amonestaba,

10 Diciéndoles: Varones, veo que con trabajo y mucho daño, no solo de la cargazon y de la nave, mas aun de nuestras personas, habrá de ser la navegacion.

11 Mas el centurion creia más al piloto y al patron de la nave, que á lo que Pablo decia.

12 Y no habiendo puerto cómodo para invernar, muchos acordaron pasar aun de allí, por si pudiesen arribar á Fenice á invernar [allí, que es] un puerto de Creta que mira al Abrego y al Poniente.

13 Y soplando el austro, pareciéndoles que ya tenian lo que deseaban,
alzando [velas] iban cerca la costa de Creta.