24 Diciendo: Pablo, no temas: es menester que seas presentado delante de
César; y hé aquí, Dios te ha dado á todos los que navegan contigo.
25 Por tanto, oh varones, tened buen ánimo; porque yo confio en Dios que
será así como me ha sido dicho,
26 Si bien es menester que demos en una isla.
27 Y venida la décima cuarta noche, y siendo llevados por el [mar] Adriático, los marineros á la media noche sospecharon que estaban cerca de alguna tierra;
28 Y echando la sonda, hallaron veinte brazos; y pasando un poco mas
adelante, volviendo á echar la sonda, hallaron quince brazos.
29 Y habiendo temor de dar en lugares escabrosos, echando cuatro anclas de
la popa, deseaban que se hiciese de dia.
30 Entónces procurando los marineros huir de la nave, echado que hubieron el
esquife á la mar, aparentando como que querian largar las anclas de proa,
31 Pablo dijo al centurion y á los soldados: Si estos no quedan en la nave,
vosotros no podeis salvaros.
32 Entónces los soldados cortaron los cabos del esquife, y dejáronle perder.
33 Y hasta que comenzó á ser de dia, Pablo exhortaba á todos que comiesen, diciendo: Este es el décimo cuarto dia que esperais y permaneceis ayunos, no comiendo nada.