19 ¿Pues de qué [sirve] la ley? Fué puesta por causa de las rebeliones, hasta que viniese la simiente á quien fué hecha la promesa; ordenada [aquella] por los ángeles en la mano de un mediador.
20 Y el mediador no es de uno, pero Dios es uno.
21 Luego ¿la ley [es] contra las promesas de Dios? En ninguna manera: porque si la ley dada pudiera vivificar, la justicia fuera verdaderamente por la ley.
22 Mas encerró la escritura todo debajo de pecado, para que la promesa fuese
dada á los creyentes por la fé de Jesu-Cristo.
23 Empero ántes que viniese la fé estábamos guardados debajo de la ley,
encerrados para aquella fé que habia de ser descubierta.
24 De manera que la ley nuestro ayo fué para [llevarnos] á Cristo, para que
fuésemos justificados por la fé.
25 Mas venida la fé, ya no estamos debajo del ayo.
26 Porque todos sois hijos de Dios por la fé en Cristo Jesus.
27 Porque todos los que habeis sido bautizados en Cristo, de Cristo estais
vestidos.
28 No hay Judío, ni Griego; no hay siervo, ni libre; no hay varon, ni
hembra: porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesus.