9 Mas ahora habiendo conocido á Dios, ó mas bien, siendo conocidos de Dios, ¿cómo os volveis de nuevo á los flacos y pobres rudimentos, en los cuales quereis volver á servir,
10 Guardais los dias, y los meses, y los tiempos, y los años.
11 Temo de vosotros, que no haya trabajado en vano en vosotros.
12 Hermanos, os ruego, sed como yo, porque yo [soy] como vosotros: ningun
agravio me habeis hecho.
13 Que vosotros sabeis que por flaqueza de carne os anuncié el Evangelio al
principio:
14 Y no desechasteis ni menospreciasteis mi tentacion que [estaba] en mi
carne ántes me recibisteis como á un ángel de Dios, como á Cristo Jesus.
15 ¿Dónde esta, pues, vuestra bienaventuranza? porque yo os doy testimonio,
que si se pudiera [hacer,] os hubierais sacado vuestros ojos para dármelos.
16 ¿Heme pues hecho vuestro enemigo, diciéndoos la verdad?
17 Tienen celos de vosotros, [pero] no bien: ántes, os quieren echar fuera
para que vosotros los celeis á ellos.
18 Bueno [es] ser celosos en bien siempre; y no solamente cuando estoy
presente con vosotros.