20 Pues si sois muertos con Cristo cuanto á los rudimentos del mundo, ¿por
qué, como si vivieseis al mundo, os someteis á ordenanzas,

21 [Tales como] no manejes, ni gustes, ni aun toques,

22 (Las cuales cosas son todas para destruccion en el uso [mismo,]) en conformidad á mandamientos y doctrinas de hombres?

23 Tales cosas tienen á la verdad cierta reputacion de sabiduría en culto voluntario, y humildad, y en duro trato del cuerpo; no en alguna honra para el saciar de la carne.

CAPITULO 3.

1 SI habeis pues resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado á la diestra de Dios.

2 Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra.

3 Porque muertos sois, y vuestra vida esta escondida con Cristo en Dios.

4 Cuando Cristo, vuestra vida, se manifestare, entónces vosotros tambien seréis manifestados con él en gloria.

5 Amortiguad, pues, vuestros miembros que están sobre la tierra: fornicacion, inmundicia, molicie, mala concupiscencia, y avaricia, que es idolatría: