6 Por las cuales cosas la ira de Dios viene sobre los hijos de rebelion;

7 En las cuales vosotros tambien anduvisteis en otro tiempo viviendo en
ellas.

8 Mas ahora dejad tambien vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia,
maledicencia, torpes palabras de vuestra boca.

9 No mintais los unos á los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con
sus hechos,

10 Y revestídoos del nuevo, el cual por el conocimiento es renovado conforme
á la imágen del que lo crió:

11 Donde no hay Griego, ni Judío, circuncision ni incircuncision, bárbaro
[ni] Scytha, siervo [ni] libre; mas Cristo [es el] todo, y en todos.

12 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos, y amados, de entrañas de
misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de tolerancia;

13 Sufriendoos los unos á los otros, y perdonándoos los unos á los otros si alguno tuviere queja del otro: de la manera que Cristo os perdonó, así tambien [hacedlo] vosotros.

14 Y sobre todas estas cosas [vestíos de] caridad, la cual es el vínculo de
la perfeccion.

15 Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, á la cual asimismo sois
llamados en un cuerpo; y sed agradecidos.