7 Y ciertamente de los ángeles dice: El que hace sus ángeles espíritus, y á
sus ministros llama de fuego:

8 Mas al Hijo: Tu trono, oh Dios, por siglo del siglo; vara de equidad la
vara de tu reino:

9 Has amado la justicia, y aborrecido la maldad; por lo cual te ungió Dios
el Dios tuyo, con óleo de alegría más que á tus compañeros:

10 Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra; y los cielos son
obras de tus manos:

11 Ellos perecerán mas tú eres permanente; y todos ellos se envejecerán como
una vestidura.

12 Y como un vestido los envolverás, y serán mudados; empero tú eres el
mismo, y tus años no acabarán.

13 Pues ¿á cuál de los ángeles dijo jamás: Siéntate á mi diestra, hasta que
ponga á tus enemigos por estrado de tus piés?

14 ¿No son todos espíritus administradores, enviados para servicio á favor
de los que serán herederos de salud?

CAPITULO 2.

1 POR tanto es menester que con más diligencia atendamos á las cosas que
hemos oido, porque no nos escurramos.