2 Porque si la palabra dicha por [el ministerio] de los ángeles fué firme, y
toda rebelion y desobediencia recibió justa paga de retribucion,
3 ¿Cómo escaparémos nosotros, si tuviéremos en poco una salud tan grande? La cual, habiendo comenzado á ser publicada por el Señor, ha sido confirmada hasta nosotros por los que [le] oyeron;
4 Testificando juntamente [con ellos] Dios con señales y milagros, y diversas maravillas, y repartimientos del Espíritu Santo segun su voluntad.
5 Porque no sujetó á los ángeles el mundo venidero, del cual hablamos.
6 Testificó empero uno, en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre que te
acuerdas de él? ¿ó el hijo del hombre, que le visitas?
7 Tú le hiciste un poco menor que los ángeles, coronástele de gloria y de
honra, y pusístele sobre las obras de tus manos:
8 Todas las cosas sujetaste debajo de sus piés. Porque en cuanto le sujetó todas las cosas, nada dejó que no sea sujeto á él. Mas aun no vemos que todas las cosas le sean sujetas.
9 Empero vemos coronado de gloria y de honra, por el padecimiento de muerte, á aquel Jesus que es hecho un poco menor que los ángeles, para que por gracia de Dios gustase la muerte por todos.
10 Porque convenia, que aquel por cuya causa [son] todas las cosas, y por el cual todas las cosas [subsisten,] habiendo de llevar á [su] gloria á muchos hijos, hiciese consumado por aflicciones al autor de la salud de ellos.
11 Porque el que santifica y los que son santificados, de uno [son] todos:
por lo cual no se avergüenza de llamarlos hermanos,