17 Estos son fuentes sin agua, y nubes traidas de torbellino de viento, para
los cuales está guardada la oscuridad de las tinieblas para siempre.

18 Porque hablando arrogantes palabras de vanidad, ceban con las concupiscencias de la carne en disoluciones á los que verdaderamente habian huido de los que conversan en error:

19 Prometiéndoles libertad, siendo ellos mismos siervos de corrupcion. Porque el que es de alguno vencido, es sujeto á la servidumbre del que venció.

20 Ciertamente, si habiéndose ellos apartado de las contaminaciones del mundo, por el conocimiento del Señor y Salvador Jesu-Cristo, y otra vez envolviéndose en ellas, son vencidos; sus postrimerías les son hechas peores que los principios.

21 Porque mejor les hubiera sido no haber conocido el camino de la justicia, que despues de haberlo conocido, tornarse atrás del santo mandamiento que les fué dado.

22 Pero les ha acontecido lo del verdadero proverbio: El perro se volvió á su vómito, y la puerca lavada á revolcarse en el cieno.

CAPITULO 3.

1 CARÍSIMOS, yo os escribo ahora esta segunda carta, por la cual despierto con exhortacion vuestro limpio entendimiento.

2 Para que tengais memoria de las palabras que ántes han sido dichas por los santos profetas, y de nuestro mandamiento, [que somos] apóstoles del Señor y Salvador:

3 Sabiendo primero esto, que en los postrimeros dias vendrán burladores, andando segun sus propias concupiscencias,