4 Y diciendo: ¿Dónde esta la promesa de su advenimiento? Porque desde el dia en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creacion.

5 Cierto ellos ignoran voluntariamente, que los cielos fueron en el tiempo antiguo, y la tierra que por agua y en agua está asentada, por la palabra de Dios:

6 Por lo cual el mundo de entónces pereció anegado en agua,

7 Mas los cielos que son ahora, y la tierra, son conservados por la misma palabra, guardados para el fuego en el dia del juicio, y de la perdicion de los hombres impíos.

8 Mas, oh amados, no ignoreis esta una cosa: que un dia delante del Señor [es] como mil años, y mil años como un dia.

9 El Señor no tarda su promesa, como algunos la tienen por tardanza; sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

10 Mas el dia del Señor vendrá como ladron en la noche; en el cual los cielos pasarán con grande estruendo, y los elementos ardiendo, serán deshechos, y la tierra y las obras que en ella están, serán quemadas.

11 Pues como todas estas cosas han de ser deshechas, ¿qué tales conviene que vosotros seais en santas y pías conversaciones,

12 Esperando y apresurándoos para la venida del dia de Dios, en el cual los cielos siendo encendidos, serán deshechos, y los elementos siendo abrasados se fundirán?

13 Bien que esperamos cielos nuevos y tierra nueva, segun sus promesas, en
los cuales mora la justicia.