16 Y el numero del ejército de los de á caballo era doscientos millones. Y
oí el numero de ellos.

17 Y así ví los caballos en vision, y los que sobre ellos estaban sentados, los cuales tenian corazas de fuego, de jacinto, y de azufre. Y las cabezas de los caballos eran como cabezas de leones; y de la boca de ellos salia fuego, y humo, y azufre.

18 De estas tres plagas fué muerta la tercera parte de los hombres, del
fuego, y del humo, y del azufre, que salian de la boca de ellos.

19 Porque su poder está en su boca y en sus colas: porque sus colas [eran]
semejantes á serpientes, y tenian cabezas, y con ellas dañan.

20 Y los otros hombres que no fueron muertos con estas plagas, aun no se arrepintieron de las obras de sus manos, para que no adorasen á los demonios, y á las imágenes de oro, y de plata, y de metal, y de piedra, y de madera; las cuales no pueden ver, ni oir, ni andar:

21 Y no se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicacion, ni de sus hurtos.

CAPITULO 10.

1 Y VÍ otro ángel fuerte descender del cielo, cercado de una nube, y el arco celeste sobre su cabeza; y su rostro era como el sol, y sus piés como columnas de fuego.

2 Y tenia en su mano un librito abierto: y puso su pié derecho sobre el mar,
y el izquierdo sobre la tierra,

3 Y clamó con grande voz, como [cuando] un leon ruge: y cuando hubo clamado,
siete truenos hablaron sus voces.