4 Y cuando los siete truenos hubieron hablado sus voces, yo iba á escribir, y oí una voz del cielo, que me decia: Sella las cosas que los siete truenos han hablado, y no las escribas.

5 Y el ángel que ví estar sobre el mar, y sobre la tierra, levantó su mano al cielo,

6 Y juró por el que vive para siempre jamás, que ha criado el cielo, y las cosas que están en él, y la tierra, y las cosas que están en ella, y el mar, y las cosas que están en él, que el tiempo no será mas.

7 Pero en los dias de la voz del séptimo ángel, cuando él comenzare á tocar la trompeta, el misterio de Dios sera consumado, como él [lo] anunció á sus siervos los profetas.

8 Y oí la voz del cielo que hablaba otra vez conmigo, y decia: Vé, y toma el librito abierto de la mano del ángel que está sobre el mar y sobre la tierra.

9 Y fuí al ángel diciéndole que me diese el librito, y él me dijo: Toma, y trágalo; y él te hará amargar tu vientre pero en tu boca será dulce como la miel.

10 Y tomé el librito de la mano del ángel, y le devoré; y era dulce en mi
boca como la miel: y cuando lo hube devorado fué amargo mi vientre.

11 Y él me dice: Necesario es que otra vez profetices á muchos pueblos, y
gentes, y lenguas, y reyes.

CAPITULO 11.

1 Y ME fué dada una caña semejante á una vara, y se me dijo: Levántate, y
mide el templo de Dios, y el altar, y á los que adoran en él.