De pronto vió un animal que corría, y saltando sobre él, sin esfuerzo alguno lo sujetó, porque era pequeño y poco robusto.

—¿Quién eres? ¿Acaso eres el hombre?

—Soy el zorro—dijo el animalejo,—y valgo tanto como el hombre por mi travesura; entro en sus corrales y me como sus gallinas, y él sólo aprovecha las que yo le dejo.

—¿Pero le conoces?

—Mucho.

—Pues, ven conmigo.

Y el león y el zorro penetraron en el bosque.

En esto saltó un mono, se subió á un árbol y desde arriba hizo gestos burlescos á su dueño y señor, el rey de las selvas....

—¿Qué animal es ése?—preguntó el león al zorro;—¿es acaso el hombre?

—No es el hombre; pero se le parece mucho. Algunos suponen que son hermanos, ó, por lo menos, primos....