Parece que Platón hasta identifica el tiempo del mundo experimental con el movimiento, pues en el Timeo habla de los planetas como (órgana chrónu); otra vez dice: Chrónos hé tu uranú kínesis: Tiempo el movimiento del cielo.

19. Las palabras pronunciadas despiertan en mi memoria las célebres afirmaciones del gran físico inglés Isaac Newton sobre el “tiempo verdadero y absoluto” en oposición con el tiempo “relativo y vulgar”.

En la definición 8 de la mecánica (“Philosophiae naturalis principia mathematica”), Newton exclama:

“Tempus absolutum, verum et mathematicum in se et natura sua absque relatione ad externum quodvis aequabiliter fluit alioque nomine dicitur duratio. Relativum, apparens et vulgare est sensibilis et externa quaevis durationis per motum mensura (seu accurata seu inaequabilis), qua vulgus vice veri temporis utitur ut hora, dies, mensis, annus.

Tempus absolutum a relativo distinguitur in astronomia per aequationem temporis vulgi. Inaequales enim sunt dies naturales, qui vulgo tamquam aequales pro mensura temporis habentur. Hanc inaequalitatem corrigunt astronomi, ut ex veriore tempore mensurent motus celestes. Possibile est, ut nullus sit motus aequabilis, quo tempus accurate mensuretur. Accelerari et retardari possunt motus omines, sed fluxus temporis absoluti mutari nequit. Eadem es duratio seu perseverantia rerum, sive motus sint celeres, sive tardi, sive nulli.

¿No hay una sorprendente analogía entre las afirmaciones de Platón y de Newton?

20. Haciendo ahora un brevísimo resumen en palabras modernas, podemos decir lo siguiente: Según Platón tiempo y espacio son el fundamento del mundo sensible, pues todos los fenómenos tienen lugar en algún espacio y en un cierto tiempo. El espacio es algo informe, ilimitado, incorporal e invisible, pero puede tomar todas las formas geométricas posibles por intermedio de los cuerpos.

Aunque Platón en su cosmogonía hace nacer los elementos del espacio, sin embargo, no cabe duda de que el espacio platónico no coincide con el concepto moderno de la materia que está caracterizado por la inercia. Lo “ápeiron” de Platón es el receptor de los fenómenos físicos, pero distinto del concepto “hyle” (materia) de Aristóteles.

21. Estudiando las obras platónicas, se ve con qué enormes dificultades ha tenido que luchar el gran filósofo para resolver nuestro problema. Esta es la razón porque usa tan distintas y raras expresiones, cuando analiza las nociones espacio y tiempo. La causa principal de las dificultades está en esto, que Platón—como los otros filósofos griegos—no ha podido concebir la noción del vacío.