Con la rapidez del rayo pasó por su cerebro un torbellino de asombrados pensamientos. Ni remotamente podía habérsele ocurrido al entrar en aquella casa, que iba a encontrar a María, a la que había dejado en el convento algunas horas antes. ¿Cómo era aquéllo? ¿Cómo habían accedido las buenas madres del convento de Santa Isabel a soltar la rica presa que él les había entregado en nombre de la Compañía?
El asombro le quitaba aquella cínica audacia de jesuíta, que era su principal arma, y experimentaba una turbación sin límites.
La voz débil de Avellaneda le sacó de su asombro.
—Adelante, canalla—le gritó el enfermo—. Pasa adelante, y sufre al ver que la maldad no ha triunfado y que todas las tramas acaban de ser desbaratadas. ¡Ah, miserable! ¡Qué sería de ti si yo pudiese saltar de este lecho!
Esta exclamación de Avellaneda fué acompañada del choque que produjo un vaso al estrellarse en el pavimento, a los mismos pies del jesuíta. El enfermo, con mano débil, le había arrojado a la cabeza un vaso de medicamentos que tenía sobre la mesa de noche.
Aquella agresión, último arranque del carácter de Avellaneda, tímido en la juventud y atrabiliario en la vejez, sacó a Baselga de la estupefacción en que estaba.
Acordóse de lo mucho que María y él habían sufrido por culpa de aquel repugnante viejo sintióse dominado por su terrible cólera, y avanzó precipitadamente y con la diestra levantada sobre el señor García.
Este no esperó la agresión. Sabía bien de lo que era capaz aquel coloso, y con movimiento instintivo corrió hacia la puerta, no tan pronto que se librara de un puntapié que le hizo apresurar su marcha.
El conde quiso ir aún en su seguimiento, pero el comisario, a quien tal escena había sacado de su impasibilidad, cerró el paso a aquél, y gracias a este auxilio, el jesuíta pudo salir de la casa sin otro detrimento que el dolor que sentía más abajo de la espalda, a causa de la furiosa patada de Baselga.
Volvió a establecerse la calma en aquella habitación, pero el enfermo no recobró el estado de relativa tranquilidad que antes tenía.