Paz abrió las puertas del palacio de Cortés y las gentes de Salazar se entraron. Allí robaron cuanto les fué posible, é insultaron gravemente á muchas indias nobles que Cortés tenía allí recogidas para educarlas y casarlas.
Paz determinó huir de la ciudad é ir en busca de Hernán Cortés á las Hibueras.
V
Refiérese cómo murió Rodrigo de Paz
«Si los conquistadores eran crueles con otros—dice D. Lucas Alamán en sus Disertaciones—no eran por lo menos más benignos entre sí mismos.»
En efecto, así lo probó la conducta de Salazar y de Chirino.
Rodrigo de Paz, á pesar de las promesas y juramentos de los gobernadores, no gozó mucho tiempo de libertad, y el día 4 de agosto de 1525 asistió por última vez al cabildo.
Al calce de la acta de aquel día, se lee una nota del célebre D. Carlos de Sigüenza y Góngora, que dice:
«Esta es la última firma de Rodrigo de Paz en este libro, porque después lo ahorcó su grande amigo Gonzalo de Salazar.»
Terrible ironía encierran estas cortas líneas del ilustre historiador, porque á pesar de esa grande amistad, el alguacil mayor volvió muy pronto á ser reducido á prisión.
La codicia desenfrenada de Salazar no conocía límites, ni su ambición encontraba obstáculo, por sagrado que fuese, que no atropellase con violencia.