Conducido entre filas, un soldado indígena que se apellidaba Neri le disparó un tiro por detrás, en el cerebelo.

Fué enterrado por orden de Gálvez en Huixquilucan.

Una oración fúnebre le pronunció el señor Francisco Schafino, que andaba plagiado por Buitrón.

Corriendo el tiempo, el general Berriozábal derrotó á una tropa reaccionaria en Toluca, y entre los muertos encontró al indígena Neri.

Llevaba aún en el dedo una prenda de su ilustre víctima: un anillo que lucía un jaspe y un gorro de la libertad con este letrero abajo:

«TODO POR TI.»

VI

El general Francisco Alcalde, de paso por Huixquilucan, el 5 de Julio de 1862, exhumó los restos de don Santos Degollado.

Yacían cerca de la puerta de la iglesia.

Un soldado del general Aureliano Rivera que había presenciado el entierro hecho por Gálvez, indicó el sitio.