—¿Dónde está María?

—Duerme—contestó la vieja.

—¿Seria bueno despertarla?

—¿Para qué?

—Ansío por probar el elíxir.

—Por probarlo, confesad mejor que os comienza ya á interesar la muchacha.

—No os lo niego.

—¿Y el Ahuizote?

—Yo sabré componerme con él.

—¿Pero qué quereis que tome á esta hora María?