—Pero tan pronto.
—Si he de ser vuestra esposa, necesito por vos y por mí que sea pronto.
—Seria un escándalo.
—Mas lo será que sepan que soy vuestra querida, acabando de morir mi esposo; además, entonces vuestros intereses serán los mios, y por vos y por mí, os lo repito, conviene que el matrimonio se verifique inmediatamente que pasen los primeros dias de luto, de esto depende la salvacion de la mayor parte de vuestra fortuna.
—¿De mi fortuna? ¿qué quereis decir?
—Quiero deciros que he descubierto un secreto que os vale la mitad de vuestra fortuna, y que solo os diré el dia en que me deis formal promesa de casamiento.
—¿Y qué secreto es ese?
—Hacedme la promesa y os lo digo.
—Pero.........
—Mirad que os digo la verdad de Dios, dadme formal promesa de casamiento y os doy el secreto, y si me decís que no os importa la mitad de vuestro caudal, conforme estoy en que se rompa.