—Sí.

—Entonces ella ha preparado todo esto, quieren dejaros morir aquí, y á mí con vos tambien.

El humo del azufre era insoportable.

—¿Y este humo?—preguntó Teodoro.

—Es sin duda para apresurar nuestra muerte.

Martin que estaba mas débil, comenzaba ya á sentirse desvanecido, á toser mucho, y apenas alcanzaba respiracion................

. . . . . . . .

—Están ya conversando los dos—decia la Sarmiento á Luisa, despues de haber dejado á Teodoro con Martin en el subterráneo.

—Pues seria bueno que nunca mas salieran de ahí, ninguno de los dos.

—¿Por qué?