—¿Y quién era, esa mi hermosa enemiga?
—Hermosa verdaderamente, y que segun entiendo, es la que pasa por esposa de Don Melchor Perez de Varais.
—He oido hablar de ella, ¿pero por qué decis que pasa por su esposa, acaso no lo es realmente?
—Ni puede serlo; bien pronto conocerá V. E. lo que es esa muger por las pruebas que tendré el honor de presentarle. Entre tanto, permítame V. E. que no le diga mas.
—Como gusteis.
Don Cesar no dió para nada á entender que conocia á Luisa y el virey y los Oidores siguieron comentando á su manera los acontecimientos que habian tenido lugar..............
. . . . . . . .
Aquella misma noche el Arzobispo entraba al aposento que ocupaba en Santo Domingo Don Melchor Perez de Varais.
Luisa con su traje de hombre acompañaba á Don Melchor. El prelado debia ya conocer quién era, porque la saludó como á señora.
Luisa besó respetuosamente el pastoral del Arzobispo.