—¿Y dijo algo respecto al cambio de su color?

—Permitiéndome V. E. que no le refiriera pormenorizadamente su declaracion, solo le diré que respecto á ese punto permanece en el mas obstinado silencio.

—¿Pero cómo lo esplica?

—Nada dice, protesta su ignorancia, y ni reflexiones ni amenazas pueden nada con ella; y dice á todo que nada sabe que será obra tal vez de sus enemigos.

—Puede que tenga razon.

—¿Cómo? sabe algo V. E.

—Un indicio que para otro cualquiera que no tuviese la práctica que yo en los negocios, seria insignificante, á mí me ha impresionado de tal modo que vengo á comunicároslo, á vos que sois el juez y podeis tener antecedentes del caso.

—¿Pues qué ha sabido V. E.?

—Escuche su señoría: en la mañana de hoy celebrose junta para consultar los ánimos de las principales personas y corporaciones de esta ciudad, y para conocer su disposicion respecto á la vuelta del marqués de Gelves al gobierno, á cuya junta tuve el honor de invitar á su señoría..................

—Mis graves ocupaciones me privaron de asistir............