—Sí señor.
—¿Y qué te parece?
—Me parece que todo se puede hacer muy fácilmente.
—¿Cómo?
—¿Decís que hoy deben llevar á Doña Blanca á la inquisicion?
—Sí, antes que haya luz.
—¿En dónde está ahora?
—En la cárcel de la ciudad.
—Entonces voy á esperar que la saquen, la sigo y en donde me sea posible se las quito á los alguaciles y la salvo. En ese caso, ¿á dónde podré llevarla?
—A mi casa de la Estrella, ¿sabes?