—Eso es lo que no puedo revelar.

—Pero yo te daré por ello lo que me pidas.

—No pida su señoría lo que no me es posible darle.

—¿Dices que tienes órdenes para darme cuanto yo necesite?

—Sí señor.

—¿Y si yo quisiera una persona que viniese á curar á esta señora enferma?

—Se haria venir inmediatamente.

—Pues por ahora es lo que mas necesito, pero que sea muy pronto.

—Tan luego como acabe de servir á su señoría, iré á buscar esa persona.

—Entonces puedes ir, pues no te ocuparé ya para nada.