—No.
—Pues entonces te diré que no contamos con un inconveniente.
—¿Cuál era?
—Inconveniente que ha dado por resultado lo que sabes.
—Acaba, acaba pronto.
—Señor, no contamos con la sabiduría de mosén Diego de Valera.
—No creo tenga que ver nada mosén Diego con lo que nos ocupa.
—Mosén Diego, magnánimo señor, halló un magnífico antídoto para el mal que aquejaba al rey, que como sabes provenía del veneno que yo le administraba en toda bebida y alimento.
—No sería bastante eficaz —contestó don Lope con horrible sangre fría.
—¿No? Una gota por pequeña que sea, el olor solamente causa un daño atroz.