FOOTNOTES:

[7] Ya se sabe que éste es el color de la cucarda española.—N. del A.

[8] El buen Dios.

[9] Buen padre.

[10] “Ya conocéis a Dios y aquí os lo enseño. Los blancos le mataron; matad a todos los blancos.” Más adelante, Toussaint-Louverture tenía costumbre de dirigir la misma alocución a los negros después de haber comulgado.—Nota del autor.

XXIX

Concluída la ceremonia, el obí se volvió hacia Biassou con una respetuosa reverencia, y entonces, levantándose aquel caudillo, dijo en francés, encarándose conmigo:

—Nos acusan de no tener religión; pero ya ves tú que eso es una calumnia y que somos buenos católicos.

No sé si hablaba irónicamente o de buena fe; mas, al cabo de un momento, hizo que le trajesen un vaso de vidrio lleno de maíz negro, y puso encima unos cuantos granos de maíz blanco, y en seguida, alzando el vaso por encima de su cabeza para que mejor alcanzase a verlo todo el ejército, exclamó:

—Hermanos, vosotros sois el maíz negro, y vuestros enemigos los blancos son el maíz blanco.