D.ª Sol.—¡Ah! Temo una desgracia.

D.ª Josefa.—¿Y por qué?

D.ª Sol.—Hernani debería estar ya aquí.

(Óyense pasos hacia la puerta secreta.)

D.ª Josefa.—Aquí está ya.

D.ª Sol.—Abre antes que llame.

(La dueña abre la puerta y entra Hernani con capa y sombrero. Debajo de la capa, un traje de montañés de Aragón, pardo, con coraza de cuero. Al cinto un puñal, una espada y un cuerno de caza.)

D.ª Sol (Corriendo á él.)—¡Hernani!

Hernani.—¡Sol de mi vida! ¡Ah! por fin te veo y la voz que me habla es tu voz. ¿Por qué me tiene la suerte tan alejado de ti? ¡Tengo tanta necesidad de verte para olvidar á los demás!...

D.ª Sol (Tocando su capa.)—¡Jesús! ¡Qué mojado! ¿Llueve mucho?