Triboulet.—El misterio es el único asilo de las intrigas de amor, frágiles de suyo.

ESCENA II

EL REY, TRIBOULET, M. DE GORDES.—Muchos señores lujosamente vestidos. Triboulet con su traje de bufón, como lo pintó Boniface. El rey contempla un grupo de damas que pasan.

La Tour.—¡Qué preciosa es M.me de Vendosme!

Gordes.—No lo son menos la de Alba y la de Montchevreuil.

El Rey.—Pero la de Cossé las aventaja á todas.

Gordes.—Bajad la voz, señor... que oye el marido.

(Indicándole á Mr. de Cossé, que pasa por el fondo.—Mr. de Cossé, bajo y ventrudo, uno de los cuatro gentiles hombres más gordos de Francia, dice Brantôme.)

El Rey.—¿Y á mí qué?...

Gordes.—Iría á decirlo á Diana.