Triboulet.—No os temo. Rodeado de poderosos á quienes hago la guerra, nada temo, caballero, porque no tengo sobre los hombros otra cosa que arriesgar que la cabeza de un loco. Lo único que puedo temer es que mi joroba me éntre en el cuerpo y como á vos me caiga en la barriga, lo cual me afearía mucho.

Cossé (echando mano á la espada).—¡Miserable!

El Rey.—Deteneos, conde. Vente, loco. (Se aleja riendo con Triboulet.)

Gordes.—El rey se desternilla de risa.

Pardaillan.—Poco necesita para eso.

Marot.—Es curioso un rey que se divierte en persona.

(En cuanto se alejan el rey y el bufón se acercan los cortesanos otra vez y persiguen á Triboulet con miradas de odio.)

Brion.—Venguémonos del bufón.

Todos.—¡Hum!