(El rey la estrecha al fin en sus brazos y la besa.)

Berarda (Oculta en el fondo. Aparte.)—Esto va viento en popa.

El Rey.—¡Ah! Dime que me amas.

Berarda.—¡Truhán!

El Rey.—Soy feliz.

Blanca.—Estoy perdida.

El Rey.—Al contrario, amor mío.

Blanca.—Sois un extraño para mí. Decidme vuestro nombre.

Berarda (aparte).—Tiempo es ya de pensar en ello.

Blanca.—Á lo menos no seréis gran señor. ¡Les teme tanto mi padre!...