(Se precipita en la cámara real y se encierra.)

El Rey.—¡Oh! Traigo la llave encima.

(Saca de su cinturón una llavecita de oro, abre y entra cerrando tras sí la puerta. Marot que estaba en acecho junto á la puerta del fondo, se adelanta riendo.)

Marot.—¡Se ha refugiado en la misma cámara del rey! ¡Pobre muchacha! (Llamando á Mr. Gordes) ¡Eh! ¡Conde!

ESCENA III

MAROT, luégo los CABALLEROS, después TRIBOULET

Gordes.—¿Han entrado?

Marot.—El león ha arrastrado á la oveja á su madriguera.

Pardaillan (Saltando de alegría.)—¡Oh! ¡Pobre Triboulet!

Pienne (que ha quedado en la puerta mirando afuera.) ¡Silencio! ¡Aquí viene!